miércoles, 31 de enero de 2024

 Maryuri Quijada

La participación de las mujeres en el ámbito laboral:

Se refiere a su involucramiento en diferentes sectores y roles profesionales. Incorporar la perspectiva de género en el trabajo social implica considerar las distintas experiencias, desafíos y necesidades de las mujeres. Esto se traduce en diseñar políticas, programas y prácticas laborales que promuevan la igualdad de oportunidades, luchando contra la discriminación y fomentando ambientes inclusivos. En el ámbito del trabajo social, esto implica abordar cuestiones como la violencia de género, brechas salariales y desigualdades en el acceso a recursos y oportunidades. El Congreso Económico y Social de Naciones Unidas formulo en junio de 1997 el siguiente concepto: Transversalizar la perspectiva de género es el proceso de valorar las implicaciones que tiene, para los hombres y para las mujeres, cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, política o programas, en todas las áreas y en todos los niveles. Es una estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que la de los hombres, sean parte integrante de la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas y de los programas sociales, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos igualmente y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final de la transversalización es conseguir la igualdad de los géneros.

Ericka Ramirez

 Participación de las mujeres en el ambit0 laboral e incorporar la perspectiva de genero en los distintos ámbitos de actuación del Trabajo Social.  

En los últimos 30m años las cantidad de personas en la fuerza laboral ha aumentado en los paises de Latinoamérica y ha aumentado la la participación laboral promedio en 5 punto porcentuales  de esto el 59,3 por ciento a 64.4 por ciento este ha sido el resultado de una significativa incorporación de las mujeres en el mercado laboral. esto ha implicado una reducción de la brecha de genero, causando importantes cambios en los mercados laborables. las brechas en el acceso09 al mercado laboral no solo ha tenido importante impacto social. dando a partir del comienzo de la década del 2000, dio como resultado una disminución de la brecha de la participación laboral por sexo.      

La perspectiva de genero nos brinda mundo de posibilidades que permite identificar la desigualdad en las distribución del trabajo a, pensar en formas de organizacion mas equitativas entre lo9s géneros.  desde la actuación de Trabajo Social esta tiene en cuenta las diferencias de hombres y mujeres y visibiliza en que el genero pueda afectar la vida y las oportunidades de las personas, siendo en este sentido la intervención social puede facilitar no solo mejoras sobre la percepción que las mujeres tienen de si misma, sino también de su posición social y poder con el objetivo de alcanzar una situacion de equidad entre los sexos. 

Roshby Valdés

  División sexual del trabajo: Mujeres en el mundo laboral


 La inserción de las mujeres en el mercado de trabajo es un pilar para su empoderamiento y autonomía. Parte de un proceso multidimensional de cambio político, social y económico para acrecentar su capacidad de toma de decisiones sobre sus vidas y participar en igualdad de condiciones con los hombres

Brigitte Rivera

La participación de las mujeres en el ámbito laboral y la incorporación de la perspectiva de género en el trabajo social son fundamentales para promover la igualdad y la equidad, implica muchas argumentaciones que buscan aumentar la presencia femenina en diversos sectores para reconocer y abordar las desigualdades de género en las intervenciones sociales.

Es importante incorporar la perspectiva de género en el trabajo social y  abordar de manera consciente y proactiva las desigualdades que puedan existir, promoviendo entornos inclusivos y oportunidades equitativas para todos.

La inclusión laboral de mujeres no solo implica una justicia fundamental, sino también un aprovechamiento óptimo del talento humano. Además, incorporar la perspectiva de género en el trabajo social implica reconocer las diferencias y desafíos específicos que enfrentan las mujeres, abordando cuestiones como la brecha salarial, la discriminación y la falta de oportunidades. Este enfoque no solo beneficia a las mujeres, sino que también contribuye a construir sociedades más justas y equitativas. Esto implica no solo garantizar la igualdad de oportunidades laborales, sino también reconocer y abordar los desafíos específicos que enfrentan las mujeres en diversos contextos laborales. La sensibilización y la implementación de políticas inclusivas son fundamentales para crear entornos laborales equitativos y fomentar la participación activa de las mujeres en todas las áreas del trabajo social. 

Katiuska Quintero

La desigualdad de género en todos los sectores sociales tiene mayor persistencia a nivel mundial. En el ámbito laboral no es una excepción, ya que la misma tiene un gran impacto y genera una gran brecha entre hombres y mujeres con relación a las oportunidades, trato, salario, entre otros. Los esfuerzos que realizan muchas mujeres en el ámbito laboral no son retribuidos de igual forma que sus compañeros varones, pues tienden a recibir un menor salario. Es por eso que en este espacio mencionaremos sobre la participación que tienen las mujeres en el mundo laboral en América Latina.

Participación laboral de las mujeres en América Latina

Según la Organización Internacional de Trabajo conocida por sus siglas (OIT, la tasa de participación de las mujeres superó por primera vez el 50% a finales del 2017, pero queda un camino extenso por recorrer ya que aún así se encuentra por debajo de la de los hombres. Por otra parte se debe destacar que el desempleo en las mujeres es mayor y la brecha salarial es del 15%.

Para la segunda mitad del año 2023 la participación laboral femenina por regiones fue de un 51%, mientras que la de los hombres aumento a un 74%. Por otra parte, la tasa de ocupación de las mujeres de de un 47%, y para los hombres es de un 69.6%, mientras que la tasa de desempleo es de un 7,6 a un 5,6%.

Se puede mencionar que aunque el empleo que más se ha recuperado luego de la pandemia fue el de las mujeres, las tareas domesticas y el cuidado de los hijos recaen sobre las mismas, siendo un obstáculo que continua afectando su incorporación al ámbito laboral. Sin dejar de lado que también tiene relevancia el nivel educativo ya que un nivel bajo acrecienta la brecha de ocupación de género. 

Perspectiva de Género desde el Trabajo Social

Desde casi siempre hemos podido apreciar un marco operativo de intervención en Trabajo Social muy marcado por la presencia de mujeres, ya sean profesionales o usuarias de los servicios sociales tanto públicos como privados. Normalmente eran las usuarias las que acudían con un complejo multiproblemático para solicitar ayuda para su familia. (Brioso Jiménez, Barrera Algarín, & Malagón Bernal, 2011)

Esta profesión de trabajo social esta orientada a resolver diferentes situaciones que se presentan, de forma persistente o puntual para todas las personas, buscando facilitarles su vida cotidiana.

Los profesionales de trabajo social informarán y acercarán a las mujeres los recursos que ofrecen las administraciones de diferentes campos de actuación: social, formativo, ocupacional, jurídico.

También asesorarán técnicamente sobre problemáticas concretas que afecten de forma especifica a las mujeres y su entorno social.

Trataran de orientar a las mujeres para avanzar en la definición de su propio proyecto personas, con las derivaciones como lo son: profesional, formativo, familiar o social.

Procederán a intervenir con mujeres a favor de una mayor calidad de vida. Serán el apoyo de estas usuarias, siempre haciéndoles ver que cada una tiene que ser participe de su proyecto de mejora de vida, y que junto al apoyo profesional y su entorno social deben cambiar o erradicar las situaciones que puedan perjudicar los aspectos de su vida.




Mujeres y mercado laboral en la actualidad.

 La subordinación femenina deriva en la menor participación de las mujeres en el mercado de trabajo, así como el mayor acceso a empleos sin beneficios de ley en los que las barreras de entrada son bajas, pero que atañen una gran inestabilidad y las exponen a situaciones de explotación.

Debido a ello, es fundamental avocar hacia la concepción amplia que presenta la economía feminista, en relación con la necesidad de incluir en el estudio económico un entendimiento de las relaciones de poder y de desigualdad, inmersas en la creación de conocimiento, donde se corre el riesgo de que la comprensión de la realidad se encuentre sesgada por visiones androcéntricas que ocultan las asimetrías de las mujeres en diferentes ámbitos. 

Johannys Batista

Michael caballero

 La participación de las mujeres en el ámbito laboral es crucial por varias razones: Derechos humanos y equidad: La participación de las mujeres en el mercado laboral es un derecho humano fundamental y una cuestión de equidad. Todas las personas, independientemente de su género, deben tener igualdad de oportunidades para acceder al empleo y desarrollar una carrera profesional. Desarrollo económico: La participación activa de las mujeres en el trabajo contribuye al crecimiento económico al aumentar la fuerza laboral y la productividad. Esto también puede ayudar a reducir la pobreza y mejorar el bienestar económico de las familias y comunidades. Diversidad y creatividad: La diversidad de género en el lugar de trabajo fomenta la creatividad, la innovación y la toma de decisiones más informada al incorporar diferentes perspectivas y experiencias.

la participación de las mujeres en el ámbito laboral es esencial para promover la igualdad de género, impulsar el desarrollo económico y construir sociedades más justas y equitativas.

Incorporar la perspectiva de género en los distintos ámbitos de actuación del trabajo social es fundamental para abordar las desigualdades de género y promover la equidad.

Al integrar la perspectiva de género de manera sistemática en todas las áreas de actuación del trabajo social, se puede contribuir a crear entornos más equitativos y justos para todas las personas, independientemente de su género.

Keylin Flores

La participación de las mujeres en ámbito laboral e incorporar la perspectiva de género en los distintos ámbitos de actuación del Trabajo Social.

Cómo surge la perspectiva de género?

La perspectiva de género surge como una respuesta a la necesidad de reconocer y abordar las desigualdades históricas entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo el laboral. Esta perspectiva se basa en entender que los roles y estereotipos de género son construcciones sociales y culturales, y no determinaciones biológicas.

La perspectiva de género en el ámbito laboral busca reconocer el valor del trabajo de las mujeres y promover su participación activa en todos los niveles de la organización. En el Día Internacional de la Mujer, resulta necesario visibilizar las desigualdades que aún persisten y promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En España, en los últimos años se está dando una mayor relevancia a la perspectiva de género y de hecho, se está trabajando para que este sea un eje fundamental en las empresas.


La mujer y el liderazgo empresarial

En las últimas décadas, el ingreso de las mujeres al mundo laboral ha tenido un crecimiento acelerado; sin embargo, su ascenso en la escala corporativa ha mostrado ser más lento. De acuerdo con los datos existentes a nivel global, la presidencia de las compañías y la alta gerencia sigue estando a cargo principalmente de varones, situación evidentemente inequitativa, si se consideran las actuales condiciones de las mujeres a nivel educativo y social. Este fenómeno aún no es suficientemente claro y la explicación desde las capacidades vinculadas al sexo se agota a sí misma, el asunto parece estar más relacionado con variables psicológicas, sociales y culturales que deben ser estudiadas a profundidad desde diversos métodos de análisis para alcanzar una mayor comprensión de la situación e intervenir favorablemente para promover la equidad.

Situación actual y procesos de cambio

Aunque la participación de las mujeres en altos cargos directivos y gerenciales se ha incrementado en las últimas décadas, su participación en la cima de la escala organizacional sigue siendo muy reducida; un ejemplo de ello es que de las 500 empresas más grandes del mundo, solo el 1% son presididas por mujeres. Lo anterior guarda relación con los salarios, pues de los ejecutivos mejor pagados en Estados Unidos apenas el 6% son mujeres y el 2% llegan a ser presidentes ejecutivas. En algunos países de la Unión Europea la situación mejora un poco, pero el fenómeno es similar; los altos cargos gerenciales son ocupados por mujeres en un 11% y llegan a presidir las empresas solo un 4% (Eagly & Carli, 2007). Como habría de esperar, la participación de las mujeres en las juntas de accionistas de las empresas es también significativamente menor; de acuerdo con los datos, en el año 2007 en Estados Unidos estas juntas contaban con un 14,8% de mujeres, porcentaje similar en Canadá (13,7%) y más alto que en Francia y España, países en los que la participación femenina no supera el 8% (Henrekson & Stenkula, 2009).

A nivel laboral, las condiciones de inequidad se manifiestan en menores ingresos para la mujer y menos oportunidades para ascender en la jerarquía organizacional, a pesar de su nivel de formación profesional (Godoy & Mladinic, 2009). La inequidad salarial en razón del sexo sucede en casi todas las naciones del mundo, en las que los hombres ganan más dinero que las mujeres ocupando el mismo cargo, con un nivel de formación similar y contando con las mismas habilidades (Fernández, 2006). De acuerdo con la CEPAL (2010), el promedio mundial de la diferencia salarial entre hombres y mujeres está en el 66% con algunas variaciones dependiendo del nivel educativo alcanzado: con un alto nivel, las mujeres alcanzan el 69% del salario de un hombre, un 76% con nivel medio y un 68% cuando el nivel de formación es escaso. Es así que aunque se haya alcanzado la paridad en materia educativa en el 2005, esto no se ha traducido en un aumento equivalente en los ingresos ni en la calidad del empleo al que ellas pueden acceder.

En la actualidad se puede evidenciar el resultado de importantes procesos de cambios sociales, culturales y demográficos sobre el rol de las mujeres. Es notable el creciente ingreso del género femenino en el mercado laboral, fenómeno que está sucediendo a nivel mundial y Colombia no es la excepción, pues el 40% de la fuerza laboral del país está constituida por mujeres. Así mismo, la composición familiar ha ido cambiando, se ha incrementado la jefatura femenina, hay mayor acceso a la educación y una marcada reducción de la fertilidad, entre otros (Arriagada, 1997; Duryea, Cox & Ureta, 2006). Estos últimos dos aspectos guardan una estrecha relación con el ingreso de las mujeres al mundo laboral y, seguramente, se verá reflejado en su ascenso en la jerarquía empresarial. 

Mckoll Acosta

martes, 30 de enero de 2024

La participación de la mujer en el ámbito laboral he incorporar la perspectiva de género en los distintos ámbitos de actuación del trabajo social.

 Julissa Miranda:

las condiciones sociodemográficas para la mujer en América latina han cambiado significativamente en los últimos 20 años. el nivel educativo a aumentado incluso superando al de los hombres. sin embargo estos cambios no se reflejan en esos porcentajes en el mercado laboral. aunque la participación de la mujer en el campo laborar ha aumentado levemente pasando de 50% a 56% esta continua muy por debajo a la del hombre que supera un 80% sin mencionar esa brecha salarial es abismal; estas desigualdades se vieron profundizadas  con la llegada de la pandemia COVID-19 ya que en la perdida de empleos fue mayor para las mujeres. 

en materia de genero hemos de emprender un análisis de la realidad social con el fin de comprender las diferencias entre sexos y géneros acentuadas en el marco laboral. y que ha provocado una desigualdad inaceptable que como profesionales del ámbito social, hemos de intentar cambiar. entendiendo que hombres y mujeres no son colectivos o grupos sino individuos bajo diferentes perspectivas del cual se derivan múltiples aspectos fundamentales para su convivencia en sociedad económica y  política. donde seguimos visualizando como los trabajos relacionados con fuerza o rudeza (asignados por lo general al hombre) mientras que para la mujer los trabajos relacionados al hogar, el cuidado de los hijos (empleos no remunerados) representando una desventaja importante aunque de a poco de esta viendo los cambios gracias a el incremento de mujeres en el ámbito educativo dando un progresivo aumento de calidad de vida. 

Sara Bailey

 Importancia de la perspectiva de género en el ámbito laboral 

En España, en los últimos años se está dando una mayor relevancia a la perspectiva de género y de hecho, se está trabajando para que este sea un eje fundamental en las empresas. Entre otros motivos, es bien conocido que, en salud mental, existen ciertos trastornos mentales que afectan de manera desproporcionada a las personas de un género particular. Así, los trastornos depresivos y los trastornos de ansiedad resultan más comunes entre las mujeres. Existen además estudios que apuntan que la discriminación, la desigualdad económica y social, y la violencia de género, son algunos de los factores que impactan en esta mayor incidencia.

En el ámbito laboral, es importante tener en cuenta cómo los factores de género pueden afectar la salud mental de los empleados. Así, las empresas deben ser capaces de adoptar una perspectiva de género para abordar estos problemas y promover un ambiente de trabajo saludable y equitativo para todos.

 Blog trabajo social


Eyra Santos